Neutralizadores

 

 

Un buen geobiólogo es capaz de localizar, identificar y medir la nocividad de cualquier geopatía existente en un lugar, pero…¿y entonces qué?, ¿como podemos deshacernos de estas energías nocivas para nuestra salud?...

Resulta difícil (por no decir imposible) creer que haya manera alguna de ‘deshacerse’ de cualquier tipo de onda o radiación nociva, especialmente cuando son de origen natural, provinientes de la Tierra o del Cosmos.

La principal prioridad para evitar afectaciones de cualquier geopatía de origen natural es evitar situarse sobre las zonas afectadas.

No obstante, otros geobiólogos hablan de la existencia de objetos o elementos capaces de eliminar, neutralizar o desviar estas energías nocivas. Sus afirmaciones se basan en que con mediciones radiestésicas del nivel vibracional realizadas una vez se ha hecho uso de uno de estos objetos en una zona afectada, se obtienen valores positivos o, al menos, menos negativos que antes de la colocación o uso de estos objetos llamados neutralizadores, reguladores, compensadores o armonizadores. Esta teórica demostración siempre se puede poner en entredicho, ya que se podría pensar que quizás la acción que realice este objeto no sea la de eliminar la radiación nociva, sino la de eliminar la capacidad radiestésica de la persona que está realizando la medición...
Podría ser! ¿no?

Si en la vertical de las zonas geopáticas es frecuente encontrar niveles más altos de los habituales en cuanto a radiaciones de rayos gamma (radiactividad), es decir radiación ionizante pura... ¿qué nos hace pensar que un pequeño objeto colocado dentro de nuestra habitación, sea del material que sea, puede anular o desviar esta radiación?... vendría a ser cómo decirle al personal sanitario que trabaja en una sala de rayos X, que ya no hace falta que tomen medidas de protección, que colocando un regulador o un armonizador (como una espiral de cobre o una pequeña figura de cuarzo), no hace falta que se preocupen más por su salud...

No debemos jugar con la salud de las personas; una cosa es entender la existencia de radiaciones naturales que nos pueden afectar, pero la solución debe ser siempre la de evitar la exposición en las zonas nocivas por medio de la redistribución de espacios, y no colocando objetos o elementos neutralizadores, armonizadores o compensadores.

Por otro lado, hay que tener en cuanta que las Ondas Nocivas (de mayor o menor potencia) no son ‘recibidas’ igualmente por todas las personas. Hay casos extremos. Si la banda de recepción de un sujeto es muy extensa, captará muy fácilmente todo lo que se le envía o todo lo que está presente para todo el mundo, si bien él lo recibirá en un nivel más alto. Una persona así sería permeable a todo, sensible a todo. Sin embargo hay otras personas que presentan las características inversas, y que tienen una receptividad casi nula; pueden vivir en casas saturadas de ‘malas vibraciones’ y energías nocivas, y todo esto parece no suponerles ningún efecto visible sobre su persona. En ambos casos se trata de situaciones extremas, y no corresponden a las más comunes.

Según esto, en el supuesto de que cualquier dispositivo pudiera ser realmente válido para un caso, no tendría por qué serlo forzosamente para otro, ya que en cada uno de ellos entra en juego el elemento humano. Habría que considerar cada caso como particular y diferente, no sólo según las personas sino también según los lugares en los cuales se puedan encontrar. Es decir, un dispositivo que quizás funcionase para una persona en un lugar concreto respecto a una geopatía, quizás no tendría ningún efecto en otro lugar para esa misma persona y geopatía. Igualmente, un dispositivo que quizás funcione con una persona, podría no tener ningún efecto para cualquier otra.

Aún sin considerar válido (hasta el momento) el uso de cualquier tipo de objeto para intentar neutralizar o desviar las radiaciones de las diferentes geopatías de nuestro entorno, a continuación se expone una descripción de algunas de ellas.

La actuación ante los efectos nocivos de cualquier zona geopàtica debe ser siempre evitar situarse en su vertical.

 

 

 

P r o c e d i m i e n t o s   a n t i g u o s

 

Absorbentes líquidos:

Aceite mineral: Parece ser que este tipo de aceite absorbería ciertas O.N. Habría que situar en la vertical de las radiaciones recipientes de unos dos litros, y habría que cambiarlo aproximadamente cada dos meses. Parece ser que después se podría utilizar para su uso normal.

Aceite comestible: Tendría el mismo efecto. Se colocaría en recipientes cerrados de 1 ó 2 litros, y al renovarlo parece que seguiría siendo comestible. Sobre este caso en particular Roger de Lafforest dijo: “Les voy a decir lo que yo personalmente haría si fuera millonario y quisiera proteger mi palacio contra todo ataque por ligero que fuera de las radiaciones nocivas: lo construiría flotando sobre un lago de aceite virgen, de 60 cm. de profundidad”.

También parece ser que el azufre, el carbón vegetal, la tiza y la sal marina serian muy buenos absorbentes (sólo o combinados). De cualquier manera, habría que localizar los lugares y las cantidades adecuadas para cada caso (mediante la radiestesia).

 

Pantallas metálicas:

Varillas metálicas: Habría que determinar mediante la radiestesia cual es en cada caso el metal más conveniente para “reflejar” las O.N. A partir de aquí habría que situar 4 varillas de este metal en las cuatro esquinas de la casa. De este modo las radiaciones nocivas concretas no serían absorbidas sino difundidas lejos del lugar (cómo haría un ventilador con el humo).

Círculo protector: Es una variante del caso anterior. Se trata de un hilo de cobre desnudo, sujeto por clavos aislantes, que rodea totalmente la casa bordeando puertas y ventanas. Se debe soldar con hilo metálico a las rejas metálicas de la vivienda. El conjunto se debe conectar a tierra en la zona del norte magnético.

El somier neutralizado: Si fuera de muelles, habría que unir todos ellos entre sí con un hilo conductor que después se conectaría a una buena toma de tierra. Dicen que así quedaría totalmente neutralizado desde el punto de vista vibratorio, rechazando o absorbiendo todas las O.N. que llegaran a él.

Tablero de clavos: Si el somier fuera de otro tipo, nos podríamos proteger contra las O.N. situando clavos con la punta hacia fuera sobre un tablero contrachapado colocado bajo la cama. Los clavos se tendrían que unir entre ellos mediante soldadura, y se tendría que conectar a tierra. De este modo se obtendría igualmente una excelente protección contra las O.N.

Lámina de plomo: Hay quién dice que una plancha de este metal, de unos 2.5 mm de grueso, detiene cualquier radiación telúrica, pero que permanece contaminada durante bastante tiempo. Para regenerarla habría que ponerla al Sol durante un tiempo igual al que ha sido expuesta a las O.N.

Actualmente se comercializan varios tipos de materiales relacionados en este sentido como pueden ser, láminas de plomo de varios gruesos, ladrillos y vidrios plomados, etc..

 

Solenoides:

Se trata de espirales de hilo de cobre formando un cilindro. Habría que determinar por radiestesia el diámetro exacto del hilo, el radio y el número de giros de la espiral. Cada caso sería diferente y si fuéramos un poco ‘torpes’ podríamos acabar enviando o redirigiendo todas las O.N. hacia el vecino, o hacia cualquier otra habitación de nuestra misma casa. Generalmente habría que conectarlos a tierra.

 

Espejos:

Los espejos conservan las imágenes que reciben y pueden devolverlas en cualquier momento ‘inoportuno’. Pueden invertir las radiaciones que reciben y reflejarlas cambiando su polaridad; de este modo podría ser que un aparato beneficioso situado ante un espejo, se volviera nocivo. No deberíamos, por tanto, tener espejos en la habitación y, en caso de tenerlos, habría que cubrirlos con una tela negra cuando no se esté haciendo uso.

 

T é c n i c a s   c o n   a p a r a t o s
(a n t i g u o s   y   m o d e r n o s)

 

Se trataría de dispositivos físicos, más o menos complejos, destinados a cambiar el ambiente vibratorio de un lugar mediante los efectos de una EdF (Emisión de forma u Onda de Forma) activa. Serían los llamados equilibradores, neutralizadores y compensadores.

En este aspecto existe mucha controversia entre los diferentes geobiólogos partidarios del uso de neutralizadores, desde los que opinamos que nos debemos olvidar de todos estos objetos, que no sirven para nada, hasta los que aseguran que son totalmente efectivos, pasando por los que opinan que algunos puede ser que funcionen, pero que hay que analizar en detalle cada caso.

 

La forma Luxor:

Es la forma de un compensador y de una joya. Como compensador, fue modificada por Pau Morel y la denominó “barra atlante”. Parece ser que se trataría de un objeto con una fuerte emisión de Ondas de Forma que vendrían a actuar de manera protectora. Cómo siempre, en este campo ninguna cosa es simple y habría que investigar cada caso para determinar el lugar de colocación, la medida, la orientación, etc.

 

El anillo Luxor o anillo de Ré:

Es un derivado de la forma anterior que aparentemente se podría utilizar a veces como dispositivo anti‑O.N. y a veces como joya de acción sutil. Hay quién habla muy bien de ella y dicen que su eficacia es prodigiosa en tres campos: protección, intuición y curación. Vendría a suministrar una “protección total”. Parece ser que mucha gente cree que llevar esta joya les confiere automáticamente una triple inmunidad, pero cómo casi siempre, habría que averiguar mediante radiestesia el efecto que este anillo puede suponer para cada persona.

 

Dispositivo original:

El que denominan “dispositivo original” está basado en las formas agujereadas y en los números irradiantes. Uno de los aspectos interesantes es que su coste es prácticamente nulo.

Habría que reproducir el dibujo sobre una cartulina blanca y buscar un bote de vidrio transparente con la apertura ancha y sin dibujos. Se tendrían que llenar en 4/5 partes de piedras de río (redondeadas y finas), posteriormente se situaría el cartón con el dibujo sobre los cantos rodados y se taparía con un tapón de corcho plano

Dicen que haría falta colocarlo preferentemente sobre una estantería o sobre una mesa, nunca dentro de un cajón oscuro, ni sobre un volumen vacío en forma de caja, y por supuesto nunca ante un espejo. El conjunto no funcionaría hasta que no se realizaran debidamente unos agujeros en los lugares indicados en el dibujo con un punto rojo.

Parece que es complicado explicar por qué este dibujo es la expresión gráfica de un número irradiando, puesto que incluso esta misma expresión habría que definirla claramente. Gerard Cordonnier (ingeniero e investigador) dedicó un libro (inacabado) a este tema, poco antes de su muerte. Este dispositivo, como todos los otros debería de ser comprobado mediante radiestesia.

Algunos investigadores recomiendan precisar que el cartón con el dibujo no tendría que estar puesto totalmente plano sobre los redondos, sino que tendría que insertarse entre ellos y la pared de vidrio.

 

Neutralización mediante cifras:

Aparentemente es trata de uno un método muy simple. Habría que buscar (con radiestesia) sobre un cuadrante marcado del 0 al 9 la que será la cifra neutralizadora en el supuesto que nos ocupe.

Supongamos que fuese el 7; habría bastante con situar en los lugares adecuados la cifra 7 (una vez) y la cifra duplicada (en este caso 77) tres veces. Se debería dibujar el 7 con tinta china sobre un cuadrado de cartón blanco de 3 x 3 cm (la cifra tendría que tener 2x2 cms con un grueso del trazo de 2 mm), y así tendríamos el cartón con cifra única. Después tomaríamos 3 cartones de 4 x 4 cm y dibujaríamos en ellos el 77. Así tendríamos un total de 4 cartones. Cómo siempre sería necesario buscar (con radiestesia) sobre un plano de la vivienda, cuál es el lugar más conveniente para situarlos. La colocación consistiría en enganchar cada cartón en la pared con una chincheta de cabeza blanca, de forma que sobre los cartones no haya ninguno otro color más que el blanco y el negro. De entrada podría resultar cualquier cifra entre el 0 y el 9, es decir que habría 10 tipos de cartones para atender cualquier caso que se presentara.

De este modo, en cada lugar analizado habría tan sólo una sola cifra, simple y doble (1 y 11, ó 2 y 22, etc.). Después de la colocación de los cartones se tendría que verificar y confirmar que las O.N. que antes existían han desaparecido. Parece ser que el lugar de colocación de los cartones no necesita ser extremadamente riguroso; se podrían esconder detrás de un cuadro, de un mueble, o colocarlos suficientemente altos cómo porque nadie los arranque. El cero no parece ser recomendable casi nunca. 

 

La botella de cava:

Dicen que este es uno de los sistemas más sencillos y simples para restablecer en cualquier vivienda un perfecto equilibrio energético. Habría que hacer el plano de la planta baja de la casa, lo más exacto y claro posible, con trazos muy limpios, y seguidamente se van haciendo copias reducidas (o una impresión a pequeña escala) hasta que quepa perfectamente bajo el fondo de una botella de cava (vacía, limpia y tapada, sin etiqueta de marca). El plano se tendría que estar orientado en el mismo sentido que la vivienda. Haría falta colocar el plano y la botella sobre un mueble o una estantería.

Es un sistema muy simple que dicen que nunca llega a saturarse. Cuánto más pequeño y más exacto es el plano, más fuerte resultaría la acción compensatoria. Hay quién dice que, siendo tan fácil y barato este sistema, ¿cómo es que no se usa en todas partes?... Seguramente la respuesta sería porque es demasiado fácil como para ser cierto, y quizás porque no interesa hacerlo muy extensivo puesto que no supone ningún beneficio económico a nadie.

 

Otros:

Cada día son más abundantes los diferentes objetos que se ofrecen como neutralizadores de ondas nocivas. Existen varias webs donde podemos encontrar tejidos gruesos de cobre y fibras naturales para colocar bajo la cama (como la empresa Ageostan desde Italia); dispositivos llamados Dúplex, en forma de doble ‘cono’ que se conecta a la toma de tierra de cualquier enchufe del inmueble y que dicen que capta las alteraciones y las elimina por la toma de tierra (ofrecidos por la empresa Eco Almacén Natural S.L. de Zaragoza), la llamada Orgonita, que son objetos artesanales formados por cuarzo rodeado de cobre, resina, virutas de cobre y hierro, y una espiral interior de cobre...

Hay una larga lista, pero con estos os podéis hacer una idea de lo que se puede encontrar hoy en día con el ‘teórico objetivo’ de neutralizar las O.N.

 

 

T é c n i c a s   c o n   g r á f i c o s

 

Son abundantes los llamados gráficos para reequilibrar o compensar espacios. En teoría estos gráficos podrían, por si solos, modificar el índice vibratorio de una zona hasta conseguir que deje de ser nociva. Cómo en todos los casos habría que comprobar mediante radiestesia cual es la colocación óptima.

Algunos de estos gráficos son, por ejemplo:

 

Keiti de la isla de Pascua:

Según las investigaciones realizadas por André de Bélizal, las estatuas de la isla de Pascua tendrían como función alejar los intrusos o invasores de aquel lugar, ya que aparentemente estas figuras proyectan una fuerte emisión de espectro de Ondas de Forma.

Se dice que esta emisión produce un profundo malestar y acaba debilitando a los que se acercan.

Para poder circular por la isla sin ser afectados por estas emisiones, sus habitantes crearon unas ‘tablas protectoras’. Existían dos tipos de tablas, llamadas Keiti, unas de grandes dimensiones, expuestas en el frente de las viviendas, y otras de volumen reducido que las personas llevaban con ellas, aparentemente en el cabello. 

Las tablas originales con los caracteres grabados de forma inmutable parece ser que conservan indefinidamente sus propiedades. 

La escritura ‘rongorongo’ estaba formada por 120 pictogramas que podían ser combinados en más de 1.000 maneras. Cada imagen representa una palabra.

Dicen que las placas Keiti funcionan como un eficiente neutralizador de energías nocivas, que no se satura y que no requiere orientación espacial, pudiendo así ser colocado en las paredes, en el techo, o allí donde se quiera contrarrestar el efecto nocivo de una O.N.

Dependiendo del volumen del espacio será necesaria la aplicación de un número superior de gráficos.

 

S.C.A.P. (Símbolo compensador de André Phillippe):

Las medidas de este gráfico deben tener 21 centímetros de diámetro. Hay que colocarlo sobre el punto a neutralizar. 

 

Compensador Mindtron:

La utilización de una expresión sagrada grafiada en hebreo imprime a este gráfico cualidades que le permitirían promover el equilibrio ambiental de zonas con problemas de origen telúrico. No necesitaría orientación espacial.

Las medidas de este gráfico deben tener 19,5 centímetros de diámetro.

 

Cruz Atlante:

Este gráfico es una representación de aquel lugar mítico denominado Atlántida, mostrando las tres murallas circulares entorno a la ciudad insular. El eje de la cruz representa el gran canal de acceso. Tiene que ser orientado sobre el eje norte-sur, y sus dimensiones deben ser de 17 x 25 centímetros.

 

Pirámide plana:

Este gráfico representa las caras rebatidas de una pirámide. Dicen que se trata de un tipo de gráfico solucionador de ‘problemas’ que no se han podido solucionar con ninguno otro regulador o neutralizador. Vendría a ser una especie de último recurso.

Las medidas del gráfico y la orientación se deben determinar con radiestesia.

 

Ba-gua:

El Ba-gua, alineado norte-sur tal cual se muestra aquí, permite eliminar ciertas O.N. colocando el gráfico sobre el lugar de la emisión.

Parece ser que con los trigramas coloreados en los colores verde y rojo, se obtendría un poderoso emisor de Ondas de Forma.

Las dimensiones deben ser de 25 x 25 centímetros.

 

Laberintos de la Catedral de Amiens y de la Catedral de Chartres:

Estos gráficos son los dispositivos de más difícil y sofisticado uso (Más fácil en el caso de Amiens que en el de Chartres). Las dimensiones deben ser de al menos 50 centímetros de diámetro.

Las emisiones ‘neutralizadoras’ las hacen en su parte central.

 

 

 

 

 

Sinceramente, alejaos de los puntos nocivos y olvidaos de todo este tipo de objetos.

 

 

 

j o a n    a r b o l e d a s

geobiólogo, ingeniero de edificación y arquitecto técnico

617222739  ·  lamartinablanca@gmail.com