Síndrome  del  Edificio  Enfermo

 

 

Hoy día es un hecho evidente que los ocupantes de ciertos edificios presentan una mayor incidencia de enfermedades de la que sería lógico esperar.

Diremos que un edificio sufre el ‘síndrome del edificio enfermo’ cuando al menos el 15% o 20% de sus usuarios presenta algún tipo de síntomas relacionados con problemas de salud, los cuales desaparecen o mejoran sensiblemente una vez que abandonan el edificio.

No siempre es fácil determinar la verdadera causa que provoca estos problemas de salud; la principal dificultad radica en el hecho de que no suele tratarse de una única causa, sino de la combinación de varias de ellas que, además, no afecta por igual a todas las personas; lo que para alguien puede ser muy dañino, para otros puede serlo en menor medida.


 

En general, los efectos que podemos sufrir por la acción de los agentes patógenos existentes en cualquier edificio variará en función de:

·La cantidad total de patologías o contaminantes existentes.
·El tiempo total de exposición a cada uno de ellos.
·La adaptación que cada persona puede conseguir en un medio contaminado, mediante su propia respuesta fisiológica.
·La respuesta del sistema de defensa inmunitaria que cada persona pueda ejercer.

 

 

Así pues, no es posible determinar valores exactos a partir de los cuales las patologías de un edificio van a perjudicar gravemente nuestra salud. Todo depende de la propia patología, de las características personales de cada uno de nosotros y del tiempo de exposición.

Lo que resulta evidente es que deberemos evitar al máximo la exposición ante cualquier posible agente patógeno perjudicial, cuando, además, siempre existe una alternativa ante cualquier tipo de problema.

 

 

 

j o a n    a r b o l e d a s

geobiólogo, ingeniero de edificación y arquitecto técnico

617222739  ·  lamartinablanca@gmail.com